Masaje relajante para hombre: el secreto mejor guardado

El masaje relajante para hombre es uno de los trucos mejor guardados por los sabios en técnicas ancestrales de relajación. En Tantra Place Málaga estamos siempre redescubriendo los secretos de estos métodos, y hoy vas a conocer uno de los mejor guardados.

Los masajes relajantes de este tipo se caracterizan por tener un componente místico. El masaje es entendido como una forma de canalizar y reorientar energías, a la vez que relaja el cuerpo hasta el máximo. Y, además, el masaje relajante tiene muchos beneficios.

El truco de dar un gran masaje relajante para hombre

Un masaje relajante tiene ese componente místico del que hablábamos, pero también actúa a nivel físico. Por eso mismo, también es ideal para quienes no confíen en las energías y los chakras, ya que se sentirán igual de relajados.

El método probado que seguimos en Tantra Place Málaga sigue un proceso diferente para hombres y mujeres. Ambos géneros presentan anatomías distintas, y también formas diferentes de percibir las sensaciones y la relajación.

Por eso mismo, en este artículo queremos hacer inciso en el masaje relajante para hombre, ya que el placer que reciben ellos es exclusivo y diferente. A su manera, este tipo de masaje es también erótico. La relajación provoca que los neuroreceptores de la piel se vuelvan más activos y dispuestos a hacer sentir al cerebro todas las partes del masaje.

Por este motivo, pensamos que es buen momento para aprovechar el erotismo del momento e incrementar el placer para él, o para ambos. Vosotros veréis.

Cómo dar un masaje relax para hombres

Para dar un masaje relajante, el primer paso es crear un ambiente ideal. Así, conseguirás que quien reciba el masaje se sienta ofrecido a hacerlo. Sin hostilidades, sin tensiones. Solo él y tú.

Así tendréis espacio para la intimidad y el relax en el masaje. No hace falta que os vayáis a un hotel, ya que una habitación con el ambiente adecuado será suficiente.

Para convertir una estancia en un lugar ideal de masajes, lo mejor es que compres unos buenos aceites para masajes, unas velas perfumadas (cuidado con mezclar olores) y bajes un poco la persiana. Fácil, ¿verdad? Ah, no olvides unas toallas para poner encima de la cama, si no quieres dejarlo todo perdido de aceite.

Una vez hecho esto, relaja al hombre que vaya a recibir el masaje. Haz que se desnude de torso para arriba y túmbalo en la cama. Hazle un suave masaje de hombros agarrándolo por ahí y haciendo suaves movimientos circulares.

Una vez veas que la tensión de los hombros ha disminuido y el receptor está más relajado, ve bajando muy despacio. En la espalda, usa las manos para masajear los costados mientras que los pulgares acompañan el movimiento cerca de la columna. Repite esto, subiendo y bajando a un ritmo lento pero continuo, unas cuantas veces.

¿Notas que la espalda ya se encuentra totalmente relajada? Eso es que vas bien. Dile que se quite los pantalones y procede a masajear los glúteos. Para hacerlo, nada mejor que empezar de abajo a arriba, aplicando cierta presión con los pulgares. Una vez lo hayas hecho unas diez o quince veces, pasa a las piernas, masajeando una por una.

En este masaje relajante para hombre, tienes que masajear los muslos con cuidado, valiéndote de la fuerza y sensibilidad de los pulgares. En los gemelos, intenta no aplicar demasiada fuerza, ya que puedes mover algún músculo. Esto hará el efecto contrario.

Masaje relajante de pies, todo un arte

El masaje de pies requiere un artículo propio para ser tratado en profundidad. Un buen masaje relajante para hombre no está exento de una parte dedicada a esta zona del cuerpo.

Los pies son muy sensibles, contienen muchas terminaciones nerviosas y venosas, por lo que todo lo que hagas allí con suavidad podrá ser beneficioso.

El masaje básico de pies es muy sencillo. Aplica cierta fuerza con los pulgares, de dentro hacia fuera, en la planta del pie. Repítelo unas 15 veces y cambia de pie.

En el masaje por delante, la cosa se pone interesante

¿Está hecho el masaje de pies? Bien. Ahora dile al receptor del masajes que se coloque boca arriba. Si le da pudor, tapa sus vergüenzas con una de las toallas que tenías en reserva.

Comienza, esta vez, de abajo a arriba. Empieza por sus pantorrillas, aplicando presión con los pulgares en las zonas inmediatamente cercanas al hueso. En los muslos, aplica el mismo tratamiento que cuando lo hiciste por atrás.

¿El receptor está listo para recibir un masaje genital? Entretente un poco con esa parte. Masajea un poco sus testículos (¡ojo, son partes delicadas!), su pene, y pasa a otra cosa. Sí, déjalo con ganas.

Ponte un poco más arriba y pasa a masajearle el pecho. Con las manos extendidas, aplica grandes círculos en la zona torácica.

Ve bajando hacia la zona abdominal y, por último, la genital. Allí tendrás el “asunto” no relajado, pero sí de otra forma que os satisfará a los dos.

El momento de realizar un masaje genital es genial para el receptor del masaje, todo con el objetivo de terminar en una satisfacción máxima.

Intenta terminar el masaje relajante para hombre con una relajación máxima.

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